Hipertensión arterial


¿Qué es la hipertensión arterial?

Es la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida. Para entenderlo mejor es importante definir la presión arterial. El corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción es lo que se conoce como presión arterial. La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación
Esta presión no es constante, varía en los diferentes momentos del día dependiendo de muchos factores: según hagamos reposo o estemos en movimiento, la temperatura (a más frío, mayor presión), comida reciente, ciertos medicamentos, si estamos nerviosos etc.
Pero, generalmente, su medición debe encontrarse dentro de unos límites que se han considerado como normales, ya que fuera de ellos, de una forma continuada se puede producir daño en diferentes órganos llamados “órganos diana”

Las cifras de tensión arterial elevadas, aunque esto depende de la edad, se consideran generalmente por encima de 135/85 mmHg. Un 20-30 % de la población adulta española tiene hipertensión arterial y en mayores de 60 años la frecuencia sube a un 40-50%. 

Causas: 


Hasta en el 95% de los casos, la hipertensión arterial no tiene una causa concreta, es lo que llamamos hipertensión arterial esencial. sin embargo, en la gran mayoría de los casos, podemos identificar una serie de factores predisponente, que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad. los más comunes son los siguiente


Predisposición genética: La predisposición a desarrollar hipertensión arterial está vinculada a que un familiar de primer grado tenga esta patología. Aunque se desconoce el mecanismo exacto, la evidencia científica ha demostrado que cuando una persona tiene un progenitor (o ambos) hipertensos, las posibilidades de desarrollar hipertensión son el doble que las de otras personas con ambos padres sin problemas de hipertensión
Sexo: Los hombres tienen más predisposición a desarrollar hipertensión arterial que las mujeres hasta que éstas llegan a la edad de la menopausia. A partir de esta etapa la frecuencia en ambos sexos se iguala. Esto se debe a que la naturaleza ha dotado a la mujer con unas hormonas que la protegen mientras está en la edad fértil (los estrógenos) y por ello tienen menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
Edad y raza:La edad es otro factor que influye sobre las cifras de presión arterial, de manera que tanto la presión arterial sistólica o máxima como la diastólica o mínima aumentan con los años y lógicamente se encuentra un mayor número de hipertensos a medida que aumenta la edad.En cuanto a la raza, los individuos de raza negra tienen el doble de posibilidades de desarrollar hipertensión que los de raza blanca
Sobrepeso: Los individuos con sobrepeso están más expuestos a tener más alta la presión arterial que un individuo con peso normal. A medida que se aumenta de peso se eleva la tensión arterial y esto es mucho más evidente en los menores de 40 años y en las mujeres. La frecuencia de la hipertensión arterial entre los obesos, independientemente de la edad, es entre dos y tres veces superior a la de los individuos con un peso normal.No se sabe con claridad si es la obesidad por sí misma la causa de la hipertensión, o si hay un factor asociado que aumente la presión en personas con sobrepeso, aunque las últimas investigaciones apuntan a que a la obesidad se asocian otra serie de alteraciones que serían en parte responsables del aumento de presión arterial. También es cierto, que la reducción de peso hace que desaparezcan estas alteraciones

El 5% restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión arterial secundaria. Esto significa que la presión arterial alta esta causada por otros motivos o enfermedades como son la mayoría de las enfermedades renales o de su circulación, enfermedades de la arteria aorta, enfermedades de las glándulas suprarrenales o del tiroides, el consumo de algunos medicamentos...

¿Qué consecuencias tiene la hipertensión arterial?:

Uno de sus mayores peligros es que se trata de un mal silencioso. Usted puede tener la tensión arterial elevada y no mostrar síntomas o muy poco específicos: dolor de cabeza, nerviosismo, hemorragia nasal etc. Por ello debe de tomarse cada cierto tiempo la Tensión Arterial, sobre todo si tiene antecedentes familiares con HTA, tiene sobrepeso, diabetes o alguna enfermedad del riñón.

Es una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a más del 20 por ciento de los adultos entre 40 y 65 años y casi al 50 por ciento en las personas de más de 65 años. Es una enfermedad crónica, que por lo general requiere tratamiento de por vida  y la aparición de hipertensión nos indica que tenemos un mayor "riesgo cardiovascular" dado que daña el sistema vascular y es hoy en día causa de hasta un 5% de las muertes por enfermedades cardiovasculares y responsable de un elevado nº de discapacitados. Las consecuencias más importantes de la HTA mal controlada son:

- Ictus o accidente cerebrovascular: tanto por hemorragias cerebrales como por embolias, provocan aproximadamente un tercio de los fallecimientos por enfermedades circulatorias, pero un alto porcentaje de las personas que sobreviven después de un ictus, tienen secuelas físicas y neurológicas graves para el resto de su vida (parálisis de medio cuerpo, imposibilidad de hablar, etc.).

- Insuficiencia cardiaca e infartos: la hipertensión y el consumo excesivo de sal tienen efectos adversos directos sobre el músculo cardiaco, favoreciendo enfermedades como los infartos o la insuficiencia cardiaca.

- Insuficiencia renal: el riñón es uno de los órganos diana de la HTA y su efecto no es agudo como en los casos anteriores sino que va lesionando progresivamente la circulación del riñón y desencadena una Insuficiencia renal progresiva (Insuficiencia renal crónica). Además, la HTA no bien controlada acelera la perdida de funcion renal de cualquier causa. Por eso para los Nefrólogos, uno de los objetivos a alcanzar para prolongar la función renal que queda, es bajar la TA incluso a cifras más bajas que si no tuviera Insuficiencia renal.

- Pérdida de vista por lesión de los vasos sanguíneos de la retina (retinopatía).

 

Diagnóstico de la hipertension arterial:


El diagnóstico se basa en un sencillo procedimiento de medición, aunque en algunos casos son necesarias otras pruebas como el holter de presión arterial. Es imprescindible completar el estudio con un análisis de laboratorio (de sangre y orina) y un electrocardiograma. Para facilitar un diagnóstico es muy importante tener presente estas recomendaciones:

*La hipertensión arterial no produce síntomas y puede pasar inadvertida.

*Es más frecuente a partir de los 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

*Hay predisposición familiar, aunque se da también en personas sin antecedentes.

 

Ante la sospecha de hipertensión arterial o una vez que ésa se diagnostica, se debe acudir a un especialista para, en primer lugar, confirmar el diagnóstico y descartar una causa de la hipertensión arterial (secundaria) y en segundo lugar, estudiar la posibilidad de afectación de algún órgano por la hipertensión arterial (como por ejemplo el corazón)

¿Cómo se mide la tensión arterial?:

La presión arterial se mide mediante unos aparatos llamados esfingomanómetros, popularmente conocidos como tensiómetros, que deben someterse a las validaciones y homologaciones reglamentarias. Para que la medida obtenida sea correcta debes seguir una serie de indicaciones:

Como la presión arterial cambia a lo largo del día y de la noche, haz la medición siempre a la misma hora.

Busca una habitación tranquila, sin ruidos ni interrupciones.

Reposa 5 minutos antes de la toma.

Siéntate cómodamente con la espalda apoyada en el respaldo de la silla, no cruces las piernas y quítate la ropa que pueda oprimirte el brazo.

Si el tensiómetro es de brazo, coloca el manguito dos o tres centímetros por encima del codo. Deja la palma de la mano boca arriba y el codo lígeramente flexionado a la altura del corazón.

Si el tensiómetro es de muñeca, pon la muñequera a la altura del corazón.

No hables durante la medición.

Realiza dos mediciones separadas al menos dos minutos y quédate con el resultado de la media de ambas.

Apunta los valores obtenidos para informar a tu médico.

 


Prevención y tratameinto:

El mejor tratamiento de la hipertensión es una buena prevención que evite su aparición. Para ello es fundamental seguir un estilo de vida cardiosaludable:

No fumes. El tabaco aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Además, las personas hipertensas fumadoras multiplican el efecto perjudicial del tabaco. Dejar de fumar tiene unos efectos positivos superiores a cualquier medicación para la hipertensión.

Cuidado con el alcohol. El consumo moderado de alcohol (un vaso de vino al día en las comidas) puede ser beneficioso, pero si es excesivo provoca el incremento de la presión arterial y otras alteraciones perjudiciales el corazón y otros órganos.

Controla tu peso. El sobrepeso es una causa de hipertensión. Rebajarlo reduce la presión arterial y disminuye el riesgo cardiovascular y de diabetes.

Ejercítate. La realización de ejercicio físico regular consigue bajar las cifras de presión arterial. Además, aumenta la masa muscular y la capacidad de esfuerzo, ayuda a controlar el peso y logra disminuir el riesgo cardiovascular.

Practica una dieta cardiosaludable. Los hipertensos deben disminuir el consumo de sal y alimentos que la contengan. También es necesario consumir frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan y otros cereales. Por último, usar aceite de oliva como grasa principal e incrementar la ingesta de aves y pescado en detrimento de las carnes rojas.

 

Tratamiento farmacológico. Si eres hipertenso no puedes conformarte con las recomendaciones anteriores, ya que es posible que debas seguir un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos:

1-Diuréticos.

2-Inhibidores del sistema renina angiotensina (IECA).

3-Antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA-II)

4-Calcioantagonistas.

5-Betabloqueantes.

6-Asociación de fármacos.

 

Los pacientes que siguen un tratamiento antihipertensivo deben tener en cuenta estos consejos:

Aunque la presión arterial se haya normalizado no hay que dejar de tomar la medicación nunca.

Cumplir estrictamente el tratamiento e intentar mantener siempre el horario de ingesta de las pastillas.

Consulta al doctor si el tratamiento no obtiene resultados, ya que a veces es necesario asociar varios fármacos para controlar la presión arterial. Revisa también la dieta por si algún alimento (por ejemplo, la sal) está impidiendo el efecto antihipertensivo de la medicación.

El tratamiento debe compatibilizarse siempre con el estilo de vida cardiosaludable.

Vigila el resto de los factores de riesgo, ya que si no, tus buenas cifras de presión arterial no servirán de mucho.