Colesterol


La hipercolesterolemia es la presencia de niveles de colesterol elevado en sangre, y se considera uno de los principales factores de riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular en el futuro.

Con el modo de vida actual y los cambios recientes en el hábito dietético, el número de pacientes con hipercolesterolemia se está incrementando en nuestro medio, incluso en los niños y adolescentes.

Así, pues, las cifras elevadas de colesterol en sangre, pero muy especialmente los niveles de LDL-colesterol suponen una mayor probabilidad de padecer un evento cardiovascular, y, dependiendo del riesgo de cada paciente, merece la pena actuar sobre ello.

La forma de intervenir sobre los niveles séricos de colesterol comienzan con hábitos dietéticos, que consiste en reducir el consumo de grasas saturadas, incrementar el consumo de fruta y una dieta rica en fibras, así como aumentar la realización de ejercicio físico.

Determinados suplementos dietéticos tienen un efecto hipolipemiante (bajan el colesterol en sangre) demostrado científicamente, como los fitoesteroles o la levadura de arroz rojo.

Sin embargo, hay determinadas situaciones en las que es inevitable comenzar con un tratamiento farmacológico para reducir de manera ostensible las cifras de colesterol sérico cuando el riesgo de padecer un evento cardiovascular es alto.